Pablo Zamorano
El proyecto de reforma laboral impulsado por el Gobierno de Javier Milei no constituye una modernización del mercado de trabajo, sino un ataque frontal contra los derechos colectivos, la libertad sindical y el modelo de organización sindical que históricamente ha caracterizado a la Argentina. Detrás del relato oficial que invoca la necesidad de "modernizar" las relaciones laborales, se esconde un diseño orientado a eliminar derechos a los trabajadores, debilitar la capacidad colectiva y suprimir el derecho de huelga.
